DOCTRINA BÁSICA

 

LECCIÓN 21

 

Señales de Vida.

 

Las marcas de un verdadero Creyente

 

Un verdadero creyente continúa en la fe

 

(Continuación de la lección anterior)

 

 

Hemos estado estudiando nueve señales de vida espiritual. Si una persona es realmente salva, debería saberlo y debería mostrar que es salva. Su vida debería señalar claramente hacia su maravilloso Salvador, el Señor Jesucristo. Su vida, como hijo de Dios debería ser notoriamente diferente a la de aquellos que no conocen al Señor (ver 1 Tes.4:5) Si realmente tengo la  vida  de Dios, entonces esa vida debe manifestarse" Si alguno está en _________________, ___________ _____________ es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son ___________ _____________" (2 Corintios 5:17). El siguiente problema de concordancia le ayudará a recordar lo que hemos estudiado:

 

 

UN VERDADERO CREYENTE...

 

1.___ …cree la Palabra de Dios

 

2.___ …tiene hambre de la Palabra e Dios

 

3.___ …ora a su Padre Celestial

 

4.___ …ama a sus hermanos

 

5.___ …obedece al Señor (guarda Su Palabra)

 

6.___ …no sigue pecando sino vive una vida justa

 

7.___ …no disfruta vivir en pecado

 

8.___ …hace buenas obras

 

9.___ …confiesa a Cristo ante los hombres

 

 

A.-

 

B.-

 

C.-

 

D.-

 

E.-

 

F.-

 

G.-

 

H.-

 

I.-

                                             A. 1 Juan 3:14

 

1 Juan 3:14

 

1 Pedro 2:2

 

2 Pedro 2:7-8

 

1 Juan 3:7-8

 

1 Juan 5:9-10

 

1 Juan 2:3-4

 

Rom. 8:15-16

 

Rom. 10:9-10 Mat. 10:32-33

 

Stgo. 2:14-26

 

 

 

Estas cosas deben caracterizar la vida de un verdadero creyente. Si es un verdadero hijo de Dios, entonces debe MOSTRALO y VIVIRLO. Un creyente debe saber que es salvo y debe mostrar que es salvo. Debería llevar la imagen familiar (1 Juan 3:9-10). Como alguien ha preguntado, Si fueras arrestado por ser cristiano, ¿habría suficiente evidencia como para encarcelarte? ¿Podría servir de evidencia una Biblia gastada y muy usada? ¿Podría citarse a testigos para atestiguar que les hablaste acerca de tu Salvador? ¿Hay un Pastor que pudiera dar testimonio que has sido un miembro activo, fiel y sano en la asamblea local  de  creyentes en la Biblia y que  honran a Cristo?

 

Si estas cosas no  caracterizan tu vida, quiere decir que tienes un serio problema espiritual. Existen dos posibilidades (como comentamos anteriormente): 1) Estás espiritualmente enfermo. Significa que eres un verdadero cristiano que es muy carnal, en estado de recaída (1 Corintios 3:1-4). Necesitas ponerte bien con Dios. 2) Estás espiritualmente muerto. Esto es,  no eres un verdadero creyente y no tienes la vida de Dios. Puedes haber profesado la salvación, pero jamás has poseído la salvación. Te pediríamos sinceramente que solicites ayuda espiritual a tu Pastor o a alguien que sea un buen creyente, temeroso de Dios, que te pueda ofrecer sabios consejos espirituales y ayuda. Recuerda, nada es más importante que tu relación  con el Señor Jesucristo y necesitas hacer lo que sea necesario para tener una relación real, correcta, saludable y feliz con el único Dios verdadero.

 

10. Un verdadero creyente CONTINÚA EN LA FE por el gran poder guardador de Dios (Lucas 22:32; 1 Pedro 1:5).

 

Ahora estamos listos para considerar otra señal de vida que tiene que ver con la permanencia en la fe del creyente. Un verdadero creyente luchará contra el pecado y puede fracasar de muchas maneras. Lamentablemente, puede alejarse de la comunión con el Señor, aún por períodos prolongados (aunque deberíamos confesar nuestros pecados a Dios de inmediato- 1 Juan 1:9). Puede andar en la carne y ser carnal e, incluso, hasta puede actuar como un inconverso (1 Co.3:1-4). Un verdadero creyente puede fallar al Señor de muchas maneras, sin embargo, un verdadero creyente no puede dejar de creer en Jesucristo. No se apartará de la fe ni se convertirá en apóstata. Podrá caer en la cubierta del "barco de la fe," pero no caerá fuera de borda ni abandonará el barco.

 

¿Por qué podemos asirnos a nuestro Salvador aún en los momentos más difíciles? ¿Se debe a que somos fuertes y podemos agarrarnos de nuestro Salvador o se debe a que ÉL es fuerte y no nos soltará (Juan 10:27-30)? _________________________________________________ Leer Salmo 37:24. ¿Puede caer un verdadero creyente? _______ ¿Permitirá Dios que se pierda por completo? _______ ¿Quién sostiene al creyente? _________

 

El Lapso de Fe de Pedro

 

 Pedro era uno de los doce discípulos. El era un hombre salvo. La Biblia nos dice que él estaba “limpio” (Juan 13:9-10). Esto significa que Pedro ya había recibido su “baño de salvación”; él estaba completamente limpio y todos sus pecados habían sido perdonados. ¿Es esto cierto también en cuanto a ti (Hechos 10:43; Efesios 1:7)? ________

 

Sin embargo, un día Pedro cayó en un terrible pecado. El negó al Señor y dijo a los demás que ni tan siquiera conocía al Señor Jesús. ¿Cuántas veces hizo esto Pedro (Mateo 26:75)? ______________ Esto fue un pecado muy serio. Cuando Pedro se dio cuenta de la enormidad de su pecado, ¿qué hizo (Mateo 26:75, final del versículo)? _______________________ Pedro era un hombre salvo, era un creyente en Cristo, pero tuvo una dura caída en el barco de la fe. Felizmente no cayó fuera de borda. Dios se aseguró de que eso no sucediera.

 

¿Qué predijo Jesús que sucedería a Pedro en Mateo 22:34? ___________________________ En Lucas 22:32 el Señor oró para que la F_____ de Pedro no F_______________. Cuando Pedro negó al Señor tres veces, parecía como si su fe hubiera faltado. Ciertamente, si Pedro hubiese confiado realmente en el Señor en esos momentos difíciles, él no habría caído en este pecado. Sí, Pedro tuvo un serio lapso de fe (tuvo una caída muy fuerte en la cubierta del barco de la fe), pero su fe no faltó por completo (no cayó fuera de borda; él no abandonó el barco). La finalidad de la oración de nuestro Señor por Pedro era ésta: “Pedro, estoy orando para que tu fe no falte por completo.” El pecado de Pedro no le ocasionó una caída de la cual nunca se recuperaría. Fue una caída seria, pero no fue una caída fatal. El falló, pero no falló totalmente. Su fe se hundió, pero no fue un hundimiento total. No cayó como Judas, una caída de la cual no había recuperación. Pedro cayó, pero él se recuperó. Jesús oró para que se recuperara, y esa oración tuvo respuesta. La fe de Pedro no faltó, y en el día de Pentecostés Pedro no negó al Señor, sino confesó a Cristo con denuedo ante miles de personas (Hechos capítulo 2). Pedro fue un resuelto testigo del Señor por el resto de su vida.

 

“He orado por ti” (Lucas 22:32). ¿Es Pedro el único que disfruta de tan bendita intercesión? ¿Ora el Señor Jesús por ti, para que tu fe no falte? Ver Hebreos 7:25; Romanos 8:34 y comparar con Juan 17:11,15. ¿Qué habría sucedido si el Señor no hubiese orado por Pedro? Como creyentes, ¿dónde estaríamos si no fuera por la fiel intercesión del Señor a nuestro favor? Cuán agradecidos debemos estar por el modo en que Cristo intercede por los Suyos—viviendo siempre para interceder por nosotros. Cristo ora por nosotros para que Dios nos guarde (ver la oración intercesora del Señor en Juan 17, especialmente el versículo 11) y para que nuestra fe no falte.

 

Contrastemos a Pedro con otro discípulo, Judas. Pedro estaba limpio y perdonado (Juan 13:9-10); Judas no estaba limpio (Juan 13:10-11). Judas nunca tuvo su baño de salvación, pero Pedro había sido perdonado. Judas no perdió su salvación, porque no puedes perder algo que nunca tuviste. Pedro cayó en un grave pecado, pero él se arrepintió y se recuperó. Judas reconoció que había pecado al traicionar al Señor, pero ¿se volvió al Salvador (Mateo 27:3-5)? _______ Jesús dijo que hubiese sido mejor que Judas nunca hubiera ____________ (Marcos 14:21).  Judas rechazó al Salvador que pretendía amar; Pedro estaba afligido porque había fallado a su Señor, a quien amaba realmente (Mateo 26:75).

 

¿Pedro negó a Cristo? La respuesta es SI y NO. Si hubieses tomado una instantánea de Pedro en la noche en que negó al Señor, entonces lo verías como alguien que negó a Cristo. Sin embargo, si hicieras un video de toda su vida cristiana, eso mostraría a un hombre que confesó a Cristo con firmeza en cada oportunidad que se le presentaba y quien, al final de su vida, en vez de negar al Señor, estuvo dispuesto a ser crucificado por su fe. Fue fiel hasta la muerte. Judas, por otra parte, fue un impío farsante, destinado al infierno (Juan 17:12).

 

Compromiso de por Vida

 

Tal como el matrimonio es supuestamente un compromiso de por vida, así es también el creer en Cristo. Como creyente, tu compromiso con ÉL no es solo por una semana o un mes o un año, sino es una relación de amor permanente con el Dios que murió y resucitó por ti. Si has descubierto la verdad, ¿por qué te volverías nuevamente al error? Si has encontrado el camino de la vida, ¿por qué regresarías al camino de la perdición? Si has gustado el Pan de Vida (Juan 6:35), ¿por qué te volverías a las migajas que nunca te podrán satisfacer? Si has venido a la luz, ¿por qué regresarías a las tinieblas? Como dice el corito: “He decidido seguir a Cristo, no vuelvo atrás, no vuelvo atrás.” Dios no se retracta de Su compromiso contigo. Cuando viniste a Cristo, ¿qué te prometió Dios (Juan 6:37)? _______________________________ ¿Dios te  abandonará alguna vez (Hebreos 13:5)? _______ Dios nunca se divorciará de Sus creyentes y nada nos podrá separar de Su A_________ (Romanos 8:38-39).

 

Una Fe Pasajera

 

En la parábola del sembrador nuestro Señor describe una semilla que cayó en pedregales (leer Mateo 13:5-6). Pedregales significa que solo una fina capa de tierra cubría las piedras. La semilla germinó, pero como había poca tierra, las raíces no pudieron penetrar para encontrar agua. De modo que la planta luego se secó (Mateo 13:6). La planta parecía buena cuando germinó, pero después de poco tiempo se secó y pereció.

 

 

 

Comparar LUCAS 8:6,13 ¿Qué es lo único SIMILAR entre una semilla que cayó en suelo pedregoso y la que cayó en buena tierra? (compare vers. 6 y 8)